El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que se engloba en la categoría de los trastornos del espectro autista. Aunque tiene en común con el resto de formas de autismo las dificultades para la comunicación, la interacción social y la conducta repetitiva, el Asperger se considera una variante leve y tiene varias peculiaridades.
Lejos de lo que se pueda creer, las personas con Asperger tienen un nivel de inteligencia normal. De hecho, pueden demostrar capacidades sorprendentes cuando se trata de aquellos temas que forman parte de su núcleo de intereses restringido: banderas, trenes, números, etc.
Sin embargo, también tienen grandes dificultades en otros ámbitos, problemas que muchas veces están presentes en cada uno de nosotros pero en un grado mucho más controlable y menos amenazante.
SINTOMAS
Las personas con síndrome de Asperger muchas veces se sienten emocionalmente desbordadas e incapaces de identificar sus propios sentimientos. Esto ocurre debido a una falta de conciencia de las propias emociones y sentimientos y a un déficit de recursos y estrategias para gestionarlos adecuadamente: situaciones que no controlen, y que por tanto les estresen, les harán sentirse fácilmente desbordados.
Pero no sólo tienen dificultades para identificar y manejar su propio estado emocional, sino que también les cuesta “leer” a los demás y entender cómo se sienten o cuáles son sus intenciones. Esto hace que en ocasiones sean calificados de insensibles o despreocupados, o que no sepan interpretar adecuadamente las ironías o dobles sentidos, generando frecuentes malos entendidos.
Algunas de las estrategias compensatorias que ponen en marcha las personas con síndrome Asperger para compensar su falta de recursos para autorregularse emocionalmente y recuperar la sensación de seguridad son las conductas y movimientos estereotipados (balancearse, correr, saltar, “aletear”) o la restricción de los intereses en dos o tres temáticas.
CAUSAS
Actualmente las causas del Síndrome de Asperger son, en buena parte, desconocidas. Sin embargo, se cree que su origen es en buena parte genético, y por consiguiente relativamente independiente de las experiencias pasadas y el modo en el que se interactúa con el entorno (si bien estos factores podrían desencadenar o agravar los síntomas).
Además, algunas investigaciones sugieren que la raíz del síndrome puede estar relacionado con el origen de trastornos como la depresión o la bipolaridad.
TRATAMIENTO DESDE TERAPIA OCUPACIONAL
El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que se incluye dentro del espectro autista. Afecta la interacción social reciproca, la comunicación verbal y no verbal y una resistencia para aceptar el cambio. Además, manifiesta una inflexibilidad del pensamiento y una posesión de poseer campos de interés estrechos y absorbentes.
La terapia ocupacional puede ayudar a los niños que padecen este síndrome a normalizar su día a día. El terapeuta ocupacional conocerá al niño y a su familia, escuchará las necesidades e intentará dar las herramientas y las experiencias necesarias a ese niño y su familia para superar esas dificultades, o modificarlas. Todo ello con el fin de potenciar su autonomía e independencia. La actividad y ejercicios dependen de cada niño y de su motivación intrínseca. Tratándose de niños, la principal seria el juego y desde allí el terapeuta ocupacional adaptará ese juego a las necesidades del niño. Debemos tener en cuenta sus tiempos, espacios, ritmos… de modo que mediante la vivencia de distintas situaciones el niño pueda desarrollar herramientas que le ayuden en su vida cotidiana. Uno de los beneficios para los niños es la creación un espacio donde se sientan seguros. Un espacio en el que depositen la confianza y sean libres de expresar sus miedos y celebrar sus logros. Mediante las sesiones de terapia ocupacional ellos pueden experimentar y desarrollar sus habilidades. El objetivo es que sean independientes y funcionales en su vida cotidiana. También que disfruten del juego y adquieran confianza y seguridad en sí mismos. Para las familias, uno de los beneficios es que al trabajar en grupo con otras familias en situaciones similares. Esto les ayuda a empatizar y a normalizar la situación. Además, se fomenta la unión entre todos los miembros de la familia
¿Cuáles son las alteraciones neuropsicológicas del Asperger?
El Síndrome de Asperger es un trastorno del neurodesarrollo que se enmarca dentro de los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), y a su vez dentro de los Trastornos del Espectro Autista (TEA). Las personas con Asperger presentan una serie de alteraciones neuropsicológicas que afectan principalmente a la esfera comunicativa, social y ejecutiva. A continuación, se describen algunas de las alteraciones neuropsicológicas más comunes:
Inteligencia: Las personas con Asperger suelen tener una capacidad intelectual dentro de la normalidad, incluso hay veces que presentan habilidades superiores a la media. Como patrón general, se observa un coeficiente intelectual superior en el componente verbal con respecto al componente manipulativo.
Habilidades sociales y emocionales: Presentan escasas habilidades sociales, ya que tienen dificultades en comprender las relaciones sociales y sus señales o dinámicas, con lo cual estas personas suelen dar respuestas, tanto sociales como emocionales, inadecuadas a la situación social que se está dando. A menudo, se centran en los detalles pequeños o superficiales y no en el contexto global de la situación social, cosa que dificulta sus relaciones con iguales . Debido al déficit en la Teoría de la Mente que se ha atribuido a las personas con Asperger, se han observado dificultades para comprender y atribuir estados mentales, como deseos, creencias o intenciones, a un mismo y a los demás. Así como dificultades en predecir el comportamiento de las otras personas. En relación al aspecto emocional, las personas con Asperger tienen dificultades importantes en el reconocimiento de las emociones, sobre todo, las complejas.
Atención: En varios estudios se ha constatado déficits atencionales en las personas con Asperger, concretamente en atención selectiva y atención sostenida. Aunque son capaces de mantener la atención y concentración en las actividades y tareas que son de su interés. Muestran una elevada distractibilidad y una pobre resistencia a la interferencia. Además también se han constatado déficits en velocidad de procesamiento de la información y en la capacidad de cambiar la atención hacia estímulos específicos a una atención hacia un contexto más global. Todas estas dificultades observadas se suelen dar de forma más intensa en el componente visual de la atención y pueden deberse a distracciones causadas tanto por estímulos internos como externos, y a una dificultad para diferenciar la información relevante de la irrelevante.
Es importante tener en cuenta que estas alteraciones neuropsicológicas pueden variar de una persona a otra y que no todas las personas con Asperger presentan las mismas alteraciones neuropsicológicas
BIBLIOGRAFÍA:
Cabasés, L. R. (2020, 9 julio). Perfil neuropsicológico en el síndrome de Asperger. Hablemos de Neurociencia. https://hablemosdeneurociencia.com/perfil-neuropsicologico-sindrome-asperger/
SÍNDROME DE ASPEGER: Lenguaje e Interacción Social | Centro de Atención Neurológico Integral. (s. f.). https://cani.com.co/php/sindrome-de-aspeger-lenguaje-e-interaccion-social/
del Castillo Figueruelo, A. (2017, 17 febrero). Síndrome de Asperger: causas, síntomas y tratamiento. Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/clinica/sindrome-asperger
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